Project Description

Inteligencia Emocional

La Escuela de Padres del St. Mary’s School y el Buen Pastor inician su andadura con recomendaciones para sacar lo mejor de nuestros hijos.

Ignacio Cañaveral resalta la importancia de fomentar el talento emocional en los niños.

 

En muchas ocasiones, los grandes genios han sido niños incomprendidos por una sociedad que no ha sabido ver su talento. Sacar el máximo partido de las aptitudes de nuestros hijos fomentando su creatividad y trabajando la seguridad en ellos mismos es el mensaje que destacó el Ignacio Cañaveral, experto en Educación en Valores, durante la inauguración de la Escuela de Padres del Colegio St. Mary´s School y el Buen Pastor.

Bajo el título «Nuevos Desafíos y Tendencias en la Educación del Siglo XXI: el Talento Emocional», Cañaveral animó a los padres a «crear los cimientos» de la educación de los niños hasta los 14 años «porque llegada esa edad, lo que no se ha hecho ya no tendrá el efecto que buscamos». De ahí que haya que aprovechar las etapas del crecimiento para ahondar en los sentimientos de nuestros hijos, fomentar su creatividad y su talento, y prepararlos para la vida.

Ignacio Cañaveral - Escuela de Padres - Inteligencia Emocional

Ignacio Cañaveral – Escuela de Padres – Inteligencia Emocional

El experto en liderazgo explicó que el principal reto al que nos enfrentamos es a la gran cantidad de cambios que sufrirá el mundo que nos rodea en los próximos años, con una transformación en la historia de la Humanidad que se escapa de nuestros propios pensamientos. «Ahí tendrá fuerza la genética, el 25 %; la educación, en otro 25 %; pero lo más importante será la elección», explicó. Por todo ello, debemos preparar a nuestros hijos en el día a día para que, cuando deban hacerlo, tomen las mejores elecciones, esas que irán marcando y dándole forma a su futuro.

De ahí que Ignacio Cañaveral animara a los padres a fomentar la intuición y la inteligencia emocional de los niños, algo con lo que se conseguirá que brote el talento, que es la mirada del corazón; ese momento en el que conseguimos hacer algo que otros, en nuestras circunstancias, no harían. En definitiva, crear los mecanismos para que los niños «jueguen el partido de su vida», tal y como reza el título de una de sus obras, lo mejor preparados posibles.