Protocolo Sucesión Empresa Familiar

El Protocolo Sucesión Empresa Familiar es el instrumento que regula las relaciones entre los miembros de la familia y la empresa. Da respuesta a los problemas que pueden surgir a la hora de plantearse la titularidad, transición y gobierno de la Empresa Familiar y que puede llegar a afectar a las relaciones profesionales, económicas o sobre todo personales entre familia y empresa.

Se trata de un trabajo en la familia, en la empresa, y en la propiedad que abarca en su proceso componentes jurídicas, económicas y empresariales, pero sobre todo, conlleva un trabajo psicológico y emocional con la familia.

La labor a desarrollar está en obtener la cohesión, armonía y comunicación familiar en torno a la realidad de la empresa, haciendo compartir la visión o el sueño de futuro de los familiares, con el fin de obtener las reglas que la familia se da así misma para establecer sus relaciones familia-empresa.

Además lleva consigo una importante estructuración jurídica en aspectos fiscales, mercantiles y civiles que afectan al nivel accionarial, corporativo y operativo, pero han de ser complementarios al trabajo de la cohesión familiar.

Se trata por tanto de acuerdos interiorizados y legitimados por la familia en relación a los roles que han de asumir sus miembros respecto al liderazgo, propiedad, gestión, derechos económicos, etc., se solidifican las relaciones y se establecen las bases de futuro que permiten afianzar la continuidad. Se trata de articular un mecanismo de reflexión y unos pactos que aseguren la continuidad de las sociedades de carácter familiar en un entorno cambiante, globalizado y competitivo, dotándolas de una mayor profesionalización.

El Protocolo Familiar recogerá el conjunto de pactos o códigos de conducta que suscriben los miembros del grupo familiar para garantizar la permanencia de la empresa como criterio único de actuación.

La forma de gobierno actúa igualmente desarrollada dentro del Protocolo Familiar como herramienta de gestión, siendo ésta la única manera de disminuir el impacto de los problemas en la empresa familiar. Los miembros de la familia acuerdan como tomar las decisiones para asegurarse que, tanto la familia como la empresa, hacen lo que tienen que hacer de forma ordenada para hacer realidad el sueño familiar, empresarial y patrimonial.

El Protocolo Familiar además de favorecer el cambio generacional, contribuye al equilibrio entre las cuestiones empresariales y familiares. Será necesario por tanto delimitar exactamente los intereses de la familia y los de la sociedad, para evitar injerencias de un lado o de otro. El equilibrio entre ambos campos de intereses permitirá prevenir y anticiparse a los conflictos.

El Protocolo Familiar tendrá como contenidos destacados:

  • Forma societaria de la empresa familiar.
  • Capitulaciones o convenios matrimoniales.
  • Disposiciones testamentarias y Donaciones.
  • Pactos entre socios; acuerdos sociales y estatutarios.
  • Regulación de la propiedad y administración acciones/participaciones.
  • Derechos inherentes a la condición de miembro de la familia.
  • Política de contratación de familiares en la empresa y su retribución.
  • Responsabilidad empresarial: conducta empresarial y compromiso social.
  • Mecanismos para le resolución de conflictos.
  • Normas que regirán la transición.
  • Armonía Familiar.
  • Formación de los accionistas.
  • Plan de contingencia.
  • Aquellos que los familiares consideren incluir.